La casa del futuro podrá transformarse a través de la vegetación, para encontrar un balance con la tecnología que irá en aumento. Los árboles, arbustos, plantas y grama se están convirtiendo en verdaderos materiales con los cuales construir, mediante la incorporación de jardinería de todo tipo en distintas zonas, incluyendo azoteas, techos y muros. Los beneficios de este tipo de prácticas radican en poder crear “microclima”, al reducir el calentamiento de las superficies que elevan la temperatura ambiental, al proveer de más sombra y por ende generando confort, que se traduce en ahorro energético. Para conservar en el tiempo el éxito de estos diseños, es necesario la participación y entrenamiento de los habitantes, para darle un adecuado uso, mantenimiento y cuidado de las zonas verdes incorporadas. ¿Qué factores y posibilidades hay que considerar para que una casa obtenga un carácter o apariencia “verde”?
Los retos que tiene el concepto de casas para
el futuro es entender de qué se tratan las posibilidades de diseño que
incorporan la naturaleza en unidades de vivienda. Podemos comenzar
clasificando las opciones de una casa “más verde” empleando plantas,
en dos grandes grupos: “Los Techos Verdes y Las Paredes Verdes”. En este particular apartado,
nos concentraremos en entender sobre “las cubiertas verdes”. Un techo verde, se puede definir como un
sistema que brinda un espacio natural, el cual es creado por medio de distintas
capas: Desde la Impermeabilización, aislante térmico, Barrera
Anti raíz, Drenaje, irrigación y filtro, suelo y plantas.
La construcción de un techo verde
dependerá del tipo de cubierta: “Plana o Inclinada”. Una
cubierta inclinada reduce el riesgo de un eventual deterioro
causado por el agua, por lo que requiere de menos capas de protección.
El primer paso consiste en evaluar el peso del techo verde, un
profesional del diseño estructural deberá evaluar si la vivienda o
edificio es capaz de soportar el peso del techo verde elegido. Hay
factores a considerar en este apartado como el “peso del sistema de
cubierta verde a colocar”, el peso de un contenedor modular puede
estar en el orden de 195 kg/m² (40 lb/ft²); según sea la
resistencia de la cubierta, se deberá considerar aumentar la
misma y reforzar el techo existente, para que sea capaz de soportar con
seguridad el peso adicional por la instalación del techo verde. El siguiente
paso es aplicar una capa de impermeabilización para
evitar todo tipo de filtraciones para que no se acumule agua,
descartando la aparición de humedad que dañe la estructura; de igual gorma, es
importante verificar que funcione el desvío del exceso de lluvia a los
sistemas de drenaje del techo.
Después de los pasos preliminares para la
preparación de la cubierta, se prosiguen con las siguientes capas del “Techo
Verde”: El aislante térmico, es empleado según la incidencia de la
energía solar que el techo absorbe; comúnmente puede utilizarse “poliestireno
extruido”. Adicionalmente, se incluye una “Capa Barrera o
Antiraíz” para que las raíces de las plantas no penetren a las
demás capas del sistema. Se prosigue con la “Capa de drenaje”,
cuya función es dar salida al exceso de agua y puede hacerse de arcilla
expandida, grava, etc. La capa de drenaje es fundamental para el
sistema de techo verde y su espesor puede variar de 7
cm a 10 cm. Se incluye también una “Capa Filtro” que evita
que el agua de las lluvias y los riegos arrastre las partículas del suelo del
techo verde; para ello se utiliza una “manta geo textil”.
Tras esta adecuación, se procede a la instalación
de las bandejas contenedoras de las plantas (plant trays). Se
recomienda que cada una de las plantas debe haber sido cultivada
durante al menos cuatro meses previamente a su instalación, para su
correcto desarrollo en el techo verde. Las “bandejas de plantas” se colocan
después de instalar los bordes de protección a lo largo del techo; dichas “bandejas
con plantas” se disponen en filas comenzando por la parte más baja del techo
y en el caso de una cubierta inclinada, se instalará de abajo hacia
arriba. De no distribuir las bandejas de jardinería estrictamente de
esta manera, deberá siempre considerarse para el borde de la cubierta,
la selección de una planta que tenga el crecimiento deseado para el
diseño verde.
Con respecto a la composición del “suelo”,
se recomienda un sustrato orgánico de buen drenaje, de
preferencia un suelo arcilloso con una composición mineral
de nutrientes que favorezca el crecimiento de las plantas.
El espesor varía con el tamaño de las plantas y
cuanto más grande sea la planta mayor deberá ser la profundidad del suelo.
Sobre la elección de la vegetación, los factores que inciden son
el clima, el tipo de sustrato y mantenimiento para el techo. Una vez instalado
un sistema de “techo verde, se aseguran los bordes al techo y se
puede optar por regar las plantas para ayudar a que se adapten a
su nuevo entorno. La instalación de un techo verde permite ganar puntos
de créditos de LEED (Leadership in Energy and Environmental Design), un
programa que premia la construcción y mantenimiento de edificios
altamente ecológicos; incluso la certificación LEED puede beneficiar
económicamente a los proyectos.
Los “Sistemas de Techos Verdes” traducen sus
posibilidades incluso, en poder recubrir muros o hasta todo un volumen de
una edificación, siguiendo principios muy similares a los empleados
para las cubiertas. Estos “techos verdes” pueden ser un
manto de naturaleza sobre una vivienda o grupo de casas, creando
verdaderos paisajes de verdor; también pueden generar jardines en las
alturas, de una escala media a completamente exuberante. ¿Tendrías
una casa con un “Techo Verde” en el futuro?
Descubre más temas sobre la “Casa del Futuro” en el siguiente video.
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Imaginando la Vivienda del Futuro: 5 Opciones de Arquitectura de Hoy para las Casas del Mañana.🌳📱🔄
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Melissa G.
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